MONITOR DE HERRAMIENTAS DE GESTIÓN

El costo hundido

Los costos hundidos son aquellos costos hemos incurrido y que no se pueden recuperar. No deben condicionar un análisis de oportunidades de negocio futuras.

Los costos hundidos son aquellos costos que hemos incurrido y que ya no podemos recuperar. Son todos los recursos (dinero, materias primas, tiempo, etc.) que se han consumido al desarrollar una actividad o proyecto.

Sin importar lo que depare el futuro, es importante recalcar que los costos hundidos no se pueden recuperar y no deberían afectar las decisiones respecto al futuro. Corresponden al pasado, y no deben condicionar un análisis de oportunidades de negocio futuras. 

Veamos un ejemplo:

En la pequeña ciudad imaginaria de Las Campanas una empresa, Ventanas S.A., fabricará y venderá ventanas de madera. Contrató a un gran estudio de diseñadores industriales para que le diseñen la ventana de madera del futuro. Erogó $1.000 en dicho estudio. En su plan de negocios tiene pensado vender $10.000 en ventanas, cifra que se le restarán los costos de $8.000, compuestos por los $1.000, ya pagados a los diseñadores, e insumos por $7.000.  La ganancia neta será de $2.000. 

Todo el plan era magnífico, pero no anticiparon un detalle: ingresó un competidor, Alumin S.A. que fabrica ventanas de aluminio y las vende a mitad de precio que las de madera. Con una exitosa campaña de marketing, Alumin S.A. cautivó al mercado local de la ciudad de Las Campanas y espera satisfacer a toda esa demanda. 

Ventanas S.A. de esperar vender $10.000, (con ganancia de $2.000), pasó a un escenario donde puede llegar a no tener ventas. Tienen la certeza que la demanda de la ciudad de Las Campanas no querrá ventanas de madera y preferirá las de aluminio. En definitiva, no lograrán vender su producción porque el cliente busca otro producto. 

¿Debe la empresa Ventanas S.A. continuar con su plan, pese a haber pagado $1.000 para el diseño de una innovadora ventana de madera, sabiendo que la demanda quiere otro producto? 

La respuesta es NO. Lo erogado en el estudio de los diseñadores no debe influenciar la decisión futura. Si bien puede existir una presión por parte de los directivos de Ventanas S.A. de recuperar ese dinero, esa presión no debe afectar la evaluación de la  factibilidad del modelo de negocio. 

Es irracional tomar una decisión pensando en recuperar un costo hundido. Muchas veces se peca de optimismo o necedad y se destinan recursos a callejones sin salida, sólo por el hecho de haber hecho erogaciones con anterioridad en dichas opciones. Los costos hundidos no deben afectar nuestra decisión futura. 

Ejemplos de costos hundidos sobran, y no sólo en el ambiente empresarial. Por ejemplo, ir a ver un espectáculo, sabiendo que tiene pésimas calificaciones sólo porque hemos comprado la entrada con anticipación. Lo racional sería aceptar la pérdida del valor de la entrada y aprovechar el tiempo que dure ese espectáculo realizando cualquier otra tarea que nos reporte una mayor utilidad. 

Toda acción que realizamos tiene un costo de oportunidad. Los recursos que destinamos a una alternativa dejan de estar disponibles para otra. Por lo tanto, sabiendo que los recursos son escasos, no es racional administrarlos sólo por el criterio de los costos hundidos. 

Parece sencillo, como en el ejemplo de Ventanas S.A., pero no siempre es fácil identificar costos hundidos y actuar racionalmente. Siempre hay que estar atentos y, ante cualquier decisión empresarial, primar el análisis del escenario futuro sobre lo pasado.

El costo hundido
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